TRADUCE A TU IDIOMA

miércoles, 30 de septiembre de 2015

MAHMUD DARWISH - FUERZA PALESTINA

"El día en que conocimos la muerte y la traición,
se hizo atrás la marea,
las ventanas del cielo se cerraron,
y la ciudad contuvo sus alientos.
El día del repliegue de las olas; el día
en que la pasión abominable se destapara el rostro,
se redujo a cenizas la esperanza,
y mi triste ciudad se asfixió
al tragarse la pena..." (..)

Fadwa Tuqan (poetisa palestina)





Mural con la imagen de Mahmud Darwish en una de las torres de vigilancia del muro de la vergüenza, en el tramo que separa las ciudades de Belén y Jerusalén. (16.04.2011/©Álvaro Minguito)



PASAJEROS ENTRE PALABRAS FUGACES


Pasajeros entre palabras fugaces:
Cargad con vuestros nombres y marchaos,
Quitad vuestras horas de nuestro tiempo y marchaos,
Tomad lo que queráis del azul del mar
Y de la arena del recuerdo,
Tomad todas las fotos que queráis para saber
Lo que nunca sabréis:
Cómo las piedras de nuestra tierra
Construyen el techo del cielo.

Pasajeros entre palabras fugaces:
Vosotros tenéis espadas, nosotros sangre,
Vosotros tenéis acero y fuego, nosotros carne,
Vosotros tenéis otro tanque, nosotros piedras,
Vosotros tenéis gases lacrimógenos, nosotros lluvia,
Pero el cielo y el aire
Son los mismos para todos.
Tomad una porción de nuestra sangre y marchaos,
Entrad a la fiesta, cenad y bailad...
Luego marchaos
Para que nosotros cuidemos las rosas de los mártires
Y vivamos como queramos.

Pasajeros entre palabras fugaces:
Como polvo amargo, pasad por donde queráis, pero
No paséis entre nosotros cual insectos voladores
Porque hemos recogido la cosecha de nuestra tierra.
Tenemos trigo que sembramos y regamos con el rocío de nuestros cuerpos
Y tenemos, aquí, lo que no os gusta:
Piedras y pudor.
Llevad el pasado, si queréis, al mercado de antigüedades
Y devolved el esqueleto a la abubilla
En un plato de porcelana.
Tenemos lo que no os gusta: el futuro
Y lo que sembramos en nuestra tierra.

Pasajeros entre palabras fugaces:
Amontonad vuestras fantasías en una fosa abandonada y marchaos,
Devolved las manecillas del tiempo a la ley del becerro de oro
O al horario musical del revólver
Porque aquí tenemos lo que no os gusta. Marchaos.
Y tenemos lo que no os pertenece: Una patria y un pueblo desangrándose,
Un país útil para el olvido y para el recuerdo.

Pasajeros entre palabras fugaces:
Es hora de que os marchéis.
Asentaos donde queráis, pero no entre nosotros.
Es hora de que os marchéis
A morir donde queráis, pero no entre nosotros
Porque tenemos trabajo en nuestra tierra
Y aquí tenemos el pasado,
La voz inicial de la vida,
Y tenemos el presente y el futuro,
Aquí tenemos esta vida y la otra.
Marchaos de nuestra tierra,
De nuestro suelo, de nuestro mar,
De nuestro trigo, de nuestra sal, de nuestras heridas,
De todo... marchaos
De los recuerdos de la memoria,
Pasajeros entre palabras fugaces.



Escritor y poeta palestino, considerado uno de los más grandes poetas árabes y uno de los símbolos más importantes de la cultura palestina.

Poeta palestino nacido en 1941. Como muchos de los poetas de su época, participó de la resistencia palestina y tuvo desde el principio una clara militancia política. Fue perseguido y encarcelado por Israel.

Darwish vivió en carne propia el proceso de desposesión de los palestinos. Junto a su familia fue testigo de la destrucción de su hogar por el ejército israelí en 1948. 

Posiblemente sea Darwish el poeta más dotado, representativo y prestigioso de la Resistencia palestina. Se trata de un creador que sabe aunar el verbo encendido y militante, el más hondo lirismo con el manejo de lo simbólico. Por otra parte, es un poeta en constante evolución, siempre en búsqueda de ensayos tanto expresivos y conceptuales como rítmicos.


"Tenemos derecho a aspirar el perfume de este otoño y pedirle a la noche un sueño. ¿Puede enfermar un sueño como los soñadores? Otoño, otoño. ¿Puede nacer un pueblo sobre una guillotina? Tenemos derecho a morir como queramos, para que la tierra pueda ocultarse en una espiga."


lunes, 28 de septiembre de 2015

POEMAS SUELTOS DE ALAÍDE FOPPA - CON EL COMPROMISO Y LA DIGNIDAD

"Un lento silencio 
viene desde lejos
y lentamente
me penetra.
Cuando me habite
del todo,
cuando callen
las otras voces
cuando yo sea sólo
una isla silenciosa
tal vez escuche
la palabra esperada.."





Alaíde Foppa (Barcelona, España, 3 dic, 1914 - Guatemala, 19 dic, 1980).
Poeta, periodista, narradora, ensayista, crítica literaria y de artes plásticas.

En 1980 viajó a Guatemala para aclarar la muerte de sus hijos (que fueron guerrilleros) y renovar su pasaporte Guatemalteco vencido. 

Dicen que hacía frío esa mañana del 19 de diciembre de 1980 en que fue secuestrada por la G2 -sección de inteligencia del ejército de Guatemala- a plena luz del sol en la 9ª avenida de la Ciudad de Guatemala, desapareciendo sin dejar rastro. Dicen que murió al tercer día. Torturada. Tenía 67 años. Su cuerpo no apareció en las fosas comunes; su figura elegante, esbelta, inquieta nunca fue huesos queridos para que sus hijos acaricien y entierren bajo alguno de los árboles que tanto le gustaban.

Se culpó al gobierno del general Fernando Romeo Lucas García de la desaparición y más tarde de su asesinato. Organismos internacionales y grupos de intelectuales de Francia, Estados Unidos y México exigieron que fuera regresada con vida, sin tener éxito en sus demandas. Muchos años después, su hijo mayor, Julio, quien vive en México, condujo una campaña, también de corte internacional, para tratar de encontrar sus restos y a los culpables de su muerte. Sin éxito.

Alaíde fue activista de la solidaridad con el Frente Sandinista de Liberación Nacional, de Nicaragua, e integrante del Frente Democrático contra la Represión, de Guatemala.


La poseía guatemalteca es una de las mejores de América Latina y también una de las más desconocidas. La situación política de Guatemala, donde en 1954 un golpe de Estado propiciado por la CIA y el gobierno de los EEUU pondría fin a la revolución democrática iniciada por los presidentes Juan Jozé Arévalo y Jacobo Arbenz e instauraría una serie de sangrientas dictaduras militares que se prolongarían hasta finales de siglo. La población guatemalteca se vio sumergida en un túnel de represión y pobreza extrema que hoy, arropadas por gobiernos civiles, connivencias internacionales e intereses neoliberales, aún colean.
La presencia constante en toda la poesía de ese período de una serie de temas (la denuncia, la rebelión, la esperanza de futuro, el dolor, la soledad, a veces el miedo o la muerte) que definen una época y una manera de estar en el mundo. 


La opción política y valiente de Alaíde Foppa, profundamente comprometida con la lucha del pueblo guatemalteco, por su liberación y su dignidad, que unió su vida y su producción literaria a los avatares y el destino, demasiadas veces trágico, de su pueblo y sus gentes.



Alaíde Foppa fue uno de esos seres destinados a dar alegría y felicidad. Quienes la conocieron saben que estuvo llena de lucidez, de firmeza y deseo de ser para los otros. Un cuarto de siglo en México lo vivió dedicada a servir en campos diversos de la inteligencia. Su viva memoria ha estado presente en el mundo, como símbolo de lucha guatemalteca por la soberanía, la libertad y la justicia social.

Su compañero murió atropellado en un "accidente sospechoso" en la Cd. de Mexico.


A continuación, dejo fragmentos de poemas suyos, escogidos porque me parecen los más bellos y solidarios, contundentes y tiernos.



"Un ser que aún no
Acaba de ser,
No la remota rosa
angelical,
que los poetas cantaron.
No la maldita bruja que
los inquisidores quemaron.
No la temida y deseada
prostituta.
No la madre bendita
no la marchita y burlada
solterona.
No la obligada ser buena
no la obligada a ser mala.
No la que vive
porque la dejan vivir
no la que debe siempre
decir que si.
Un ser que trata
de saber quien es
y que empieza a existir..". (La mujer)

***



"Dicen que es del tamaño
de mi puño cerrado.
Pequeño, entonces,
pero basta
para poner en marcha
todo ésto.

Es un obrero
que trabaja bien
aunque anhele el descanso,
y es un prisionero
que espera vagamente
escaparse.." (El corazón)


***


"No sé de dónde viene
el viento que me lleva,
el suspiro que me consuela,
el aire que acompasadamente
mueve mi pecho
y alienta
mi invisible vuelo.
Yo soy apenas
la planta que se estremece
por la brisa,
el sumiso instrumento,
la grácil flauta
que resuena
por un soplo de viento.."


***


"Ella se siente a veces
como cosa olvidada
en el rincón oscuro de la casa
como fruto devorado adentro
por los pájaros rapaces,
como sombra sin rostro y sin peso.
Su presencia es apenas
vibración leve
en el aire inmóvil.
Siente que la traspasan las miradas
y que se vuelve niebla
entre los torpes brazos
que intentan circundarla.
Quisiera ser siquiera
una naranja jugosa
en la mano de un niño
-no corteza vacía-
una imagen que brilla en el espejo
-no sombra que se esfuma-
y una voz clara
-no pesado silencio-
alguna vez escuchada.."


***


"Dices que es tarde,
¿para qué?
El tiempo
no lo mide el sol
ni se lo lleva el viento.
Mira cómo lo gastan
tus manos
sin darse cuenta.."




domingo, 27 de septiembre de 2015

WALT WHITMAN - HOJAS DE HIERBA

"Emito mis alaridos por los techos de este mundo"





"Creo que una brizna de hierba no es inferior a la jornada de los astros
y que la hormiga no es menos perfecta ni lo es un grano de arena...
y que el escuerzo es una obra de arte para los gustos más exigentes...
y que la articulación más pequeña de mi mano es un escarnio para todas las máquinas.
Quédate conmigo este día y esta noche y poseerás el origen de todos los poemas.
Creo en ti alma mía, el otro que soy no debe humillarse ante ti
ni tú debes humillarte ante el otro.
Retoza conmigo sobre la hierba, quita el freno de tu garganta. 

(...)

Creo que podría retornar y vivir con los animales, son tan plácidos y autónomos.
Me detengo y los observo largamente.
Ellos no se impacientan, ni se lamentan de su situación.
No lloran sus pecados en la oscuridad del cuarto.
No me fastidian con sus discusiones sobre sus deberes hacia Dios.
Ninguno está descontento. Ninguno padece la manía de poseer objetos.
Ninguno se arrodilla ante otro ni ante los antepasados que vivieron hace milenios.
Ninguno es respetable o desdichado en toda la faz de la tierra.
Así me muestran su relación conmigo y yo la acepto. 

(...)

No pregunto quién eres, eso carece de importancia para mí.
No puedes hacer ni ser más que aquello que yo te inculco. "

Y tú, mar... También a ti me entrego. Adivino lo que quieres decirme,
Desde la playa veo tus dedos que me invitan,
Y pienso que no quieres marcharte sin haberme besado.
Debemos estar un rato juntos: me desnudo y me llevas muy lejos de la costa,
Arrúllame y durmiendo al vaivén de tus olas,
Salpícame de espuma enamorada, que yo sabré pagarte.
Mar violento, tenaz y embravecido,
Mar de respiros profundos y revueltos,
Mar de la sal de la vida, de sepulcros dispuestos aunque no estén cavados,
Rugiente mar que, a capricho, generas tempestades o calmas,
También soy como tú: con uno y muchos rostros
Partícipe del flujo y del reflujo, cantor soy de los odios y de la dulce paz,
Cantor de los amantes que duermen abrazados
También doy testimonio del amor a mis prójimos:
¿Haré sólo inventario de todos mis objetos olvidando la casa que los tiene y cobija?
No soy sólo el poeta de la bondad, acepto también serlo de lo inicuo y lo malvado,
¿Qué son esos discursos que nos cuentan de vicios y virtudes?
El mal me sugestiona, y lo mismo la reforma del mal, mas sigo imperturbable.
¿Soy un inquisidor, un hombre que desprecia cuanto encuentra a su paso?
No soy más que aquel hombre que riega las raíces de todo lo que crece.
¿Te temes que la terca preñez sólo engendre tumores?
¿Pensabas que las leyes que rigen a los astros admiten ser cambiadas?
Encuentro el equilibrio en un lado lo mismo que en su opuesto.
Las doctrinas flexibles nos ayudan lo mismo que ayudan las más firmes,
Las ideas y acciones del presente nos despiertan y mueven,
Ningún tiempo es más bueno para mí que este ahora que me viene a lo largo de millones de siglos.
No hay nada de asombroso en las acciones buenas de antes o de ahora,
Lo asombroso es que siempre existan los malvados o los hombres sin fe.
Se borran el pasado y el presente, pues ya los he colmado y vaciado,
Ahora me dispongo a cumplir mi papel en el futuro.
Tú, que me escuchas allá arriba: ¿Qué tienes que decirme?
Mírame de frente mientras siento el olor de la tarde,
(Háblame con franqueza, no te oyen y sólo estaré contigo unos momentos.)

¿Que yo me contradigo?
Pues sí, me contradigo. Y, ¿qué?
(Yo soy inmenso, contengo multitudes.)
Me dirijo a quienes tengo cerca y aguardo en el umbral:
¿Quién ha acabado su trabajo del día? ¿Quién terminó su cena?
¿Quién desea venirse a caminar conmigo?
Os vais a hablar después que me haya ido, cuando ya sea muy tarde para todo?

Ya he dicho que el alma no vale más que el cuerpo,
Y he dicho que el cuerpo no vale más que el alma,
Y que nada, ni Dios, es más grande para uno que uno mismo,
Que aquel que camina sin amor una legua siquiera, camina amortajado hacia su propio funeral,
Que tú o yo, sin tener un centavo, podemos adquirir lo mejor de este mundo,
Que el mirar de unos ojos o el guisante en su vaina confunden el saber que los tiempos alcanzan,
Que no hay oficio ni profesión tan bajos que el joven que los siga no pueda ser un héroe,
Que el objeto más frágil puede servir de eje a todo el universo,
Y digo al hombre o mujer que me escucha:
"Que se eleve tu alma tranquila y sosegada ante un millón de mundos."
Y digo a la humanidad: "No te inquietes por Dios,
Porque yo, que todo lo interrogo, no dirijo mis preguntas a Dios,
(No hay palabras capaces de expresar mi postura tranquila ante Dios y la muerte.)
Escucho y veo a Dios en cada cosa, pero no le comprendo,
Ni entiendo que haya nada en el mundo que supere a mi yo.
¿Por qué he de desear ver a Dios mejor de lo que ahora le veo?
Veo algo de Dios cada una de las horas del día, y cada minuto que contiene esas horas,
En el rostro de los hombres y mujeres, en mi rostro que refleja el espejo, veo a Dios,
Encuentro cartas de Dios por las calles, todas ellas firmadas con su nombre,
Y las dejo en su sitio, pues sé que donde vaya
Llegarán otras cartas con igual prontitud.



(Fragmento de "Hojas de hierba", Walt Whitman) 




jueves, 24 de septiembre de 2015

CRISTINA PERI ROSSI - CUATRO POEMAS


"Y está triste
en mitad del patio
con la mirada baja
los pechos alicaídos
dos palomas tardas
Y un collar
sin perro
en la mano

Como una silla vacía.."



Fotografía de George Brassaï

Historia de un amor

Para que yo pudiera amarte
los españoles tuvieron que conquistar América
y mis abuelos
huir de Génova en un barco de carga.

Para que yo pudiera amarte
Marx tuvo que escribir El Capital
y Neruda, la Oda a Leningrado.

Para que yo pudiera amarte
en España hubo una guerra civil
y Lorca murió asesinado
después de haber viajado a Nueva York.

Para que yo pudiera amarte
Catulo se enamoró de Lesbia
y Romeo, de Julieta
Ingrid Bergman filmó Stromboli
y Pasolini, los Cien Días de Saló.

Para que yo pudiera amarte,
Lluís Llach tuvo que cantar Els Segadors
y Milva, los poemas de Bertolt Brecht.

Para que yo pudiera amarte
alguien tuvo que plantar un cerezo
en la tapia de tu casa
y Garibaldi pelear en Montevideo.

Para que yo pudiera amarte
las crisálidas se hicieron mariposas
y los generales tomaron el poder.

Para que yo pudiera amarte
tuve que huir en barco de la ciudad donde nací
y tú resistir a Franco.

Para que nos amáramos, al fin,
ocurrieron todas las cosas de este mundo

y desde que no nos amamos
sólo existe un gran desorden.


Fotografía de George Brassaï

Erótica

Tu placer es lento y duro
viene de lejos
retumba en las entrañas
como las sordas
sacudidas de un volcán
dormido hace siglos bajo la tierra
y sonámbulo todavía

Como las lentas evoluciones de una esfera
en perpetuo e imperceptible movimiento
Ruge al despertar
despide espuma
arranca a los animales de sus cuevas
arrastra un lodo antiguo
y sacude las raíces

Tu placer
lentamente asciende
envuelto en el vaho del magma primigenio
y hay plumas de pájaros rotos en tu pelo
y muge la garganta de un terrón
extraído del fondo
como una piedra.

Tu placer, animal escaso.




Fotografía de George Brassaï

Amor y Desamor

Salimos del amor
como de una catástrofe aérea
Habíamos perdido la ropa
los papeles
a mí me faltaba un diente
y a ti la noción del tiempo
¿Era un año largo como un siglo
o un siglo corto como un día?
Por los muebles
por la casa
despojos rotos:
vasos fotos libros deshojados
Éramos los sobrevivientes
de un derrumbe
de un volcán
de las aguas arrebatadas
y nos despedimos con la vaga sensación
de haber sobrevivido
aunque no sabíamos para qué.


Fotografía de George Brassaï


Después


Y ahora se inicia
la pequeña vida
del sobreviviente de la catástrofe del amor:

Hola, perros pequeños,
hola, vagabundos,
hola, autobuses y transeúntes.

Soy una niña de pecho
acabo de nacer
del terrible parto del amor.

Ya no amo.

Ahora puedo ejercer en el mundo
inscribirme en él
soy una pieza más del engranaje.

Ya no estoy loca.





Cristina Peri Rossi nació en Montevideo, Uruguay, el 12 de noviembre de 1941. Publicó su primer libro en 1963, y obtuvo los premios más importantes de Uruguay, pero su obra fue prohibida, así como la mención de su nombre en los medios de comunicación durante la dictadura militar que gobernó el país de 1973 a 1985. 

En 1972 se exilió a España, se nacionalizó en 1975, sin perder la nacionalidad uruguaya, y vive en Barcelona desde entonces. 





miércoles, 23 de septiembre de 2015

VERA PAVLOVA - POETA RUSA CONTEMPORÁNEA

"Si hay algo que desear,
habrá algo de qué arrepentirse.
Si hay algo de qué arrepentirse,
habrá algo que recordar.
Si hay algo que recordar,
no habrá nada de qué arrepentirse.
Si no hubo nada de qué arrepentirse,
no habrá nada que desear.." 



Vera Pavlova. (Foto de circulodepoesia.com)


Vera Pavlova nació en Rusia en 1963. Está considerada hoy en su país como una de las mayores poetas de su generación. 

Se graduó de la Academia Gnessin, especializada en la historia de la música, y es autora de catorce libros de poesía, cuatro libretos de ópera, y letras a dos cantatas. Sus obras se han traducido a dieciocho idiomas.

Cuando aparecieron sus primeros libros "Animal Celeste" y "Segunda lengua", y un poco más tarde "El cuarto sueño", su aparición provocó reacciones tan fuertes como diferentes: sorpresa, admiración, pero también altivez, negación, desprecio, "Misterios del sexo" como temas principales de la escritura, vocabulario muy familiar, palabras groseras en poemas de amor chocaron el público, acostumbrado al otro tipo de lirismo, más convencional.

Muchos creyeron que la poeta era una mistificación literaria, decían que bajo el pseudónimo Vera Pavlova escribía un grupo de hombres, pues la mistificación correspondía perfectamente a la libertad de expresión, a la escritura aérea de sus textos. Música y musicóloga en su juventud, a los 18 años empezó a escribir poemas y así encontró su verdadera vocación. Todo en la vida, en el mundo entero existe para ella dentro de una mirada de niño y dentro del lenguaje poético. La originalidad de su obra no está en sus temas: amor, sexo, fisiología femenina, sino en su manera de presentarlos: ella habla de todo como por primera vez, sin olvidar, no obstante, lo que han dicho antes.


Vera Pavlova. (Foto de circulodepoesia.com)

Los poemas presentados aquí son de su último libro "Letras a la habitación del lado". Mil y un poemas de amor.


12

Rompí tu corazón
Ando sobre los añicos
Descalza

47

La musa inspira cuando viene.
La esposa inspira cuando se va.
La amante inspira cuando no viene.
¿Quieres que yo haga todo eso al mismo tiempo?

84

Animal –en invierno
Planta –en primavera
Insecto –en verano
Pájaro –en otoño
El resto de tiempo soy mujer

113

El sol me dice:
-¡Qué pestañas tan espesas tienes!
El viento me dice:
-¡Qué cabello tan fino tienes!
La lluvia me dice:
-¡Qué mejillas tan calientes tienes!
-Te amo. Es verdad.
¿Quién es? ¿Quién lo dice?

139

Aprendí a escribir para escribirte cartas
Aprendí a leer para leer tus cartas
Aprendí a contar para contar tus cartas
Aprendí a caminar para no hacer ningún paso hacia ti

189

Voy a escribirte cartas
donde no habrá ni una palabra
de coquetería, de juego, de bravata,
de halago, de mentira, de afectación,
de piedad, de insolencia, de maldad,
de especulación, de alienación…
Voy a escribirte cartas
donde no habrá ni una palabra.

281

Ya sé
que la muerte no existe
todavía no sé
cómo
decirlo
a los muertos.



Fuente:


jueves, 3 de septiembre de 2015

Y EL RETO DE UN TIEMPO SIN MEDIDA

[Mujer sentada con sombrero pescado, Pablo Picasso]



Por motivos personales, tengo que dejar por un tiempo mi blog. Espero que sea corto. Gracias a todos por vuestro cariño y generosidad compartiendo conmigo este rincón que es de todos.
Besoss, Inma


"No sé si un sol desmedido y burlón
me atravesará de punta a punta
cuando salten de mi pecho todos los gritos guardados
cuando se rompan las oscuridades
de mi perfecta catedral secreta
con el sostenido sonido del órgano medieval
ululando su voz de parto,
su alarido de queja y de tristeza.

Estoy como nací-desnuda-
mojada de lágrimas con el pelo chorreándome nostalgia
y un cansancio vetusto acomodado en mis huesos
y mientras me dejo ir en el humo,
viene su mano y me sostiene
y me levanta y me hace tronar de júbilo,
me zarandea las ganas de vivir,
me dice verde con ojos de monte
azul con el pelo espumoso de mar
estrella con las uñas brillantes
viento y sopla mi angustia y la desperdiga
y me hace nadar en el aire, retozar en los arroyos,
romper los relojes del tiempo .."


Gioconda Belli


domingo, 30 de agosto de 2015

ANTONIO GALA - ¿ESTO ERA AMOR?

Hacer comunes humo y piedra. Revocar
el mandato de ser. Entrar. Entrarnos
uno en el otro. Trasponer los últimos
límites. Reunirnos…


Ferdinand Hodler


Alargaba la mano y te tocaba.
Te tocaba: rozaba tu frontera,
el suave sitio donde tú terminas,
sólo míos el aire y mi ternura.
Tú moras en lugares indecibles,
indescifrable mar, lejana luz
que no puede apresarse.
Te me escapabas, de cristal y aroma,
por el aire, que entraba y que salía,
dueño de ti por dentro. Y yo quedaba fuera,
en el dintel de siempre, prisionero
de la celda exterior.

La libertad
hubiera sido herir tu pensamiento,
trasponer el umbral de tu mirada,
ser tú, ser tú de otra manera. Abrirte,
como una flor, la infancia , y aspirar
su esencia y devorarla. Hacer
comunes humo y piedra. Revocar
el mandato de ser. Entrar. Entrarnos
uno en el otro. Trasponer los últimos
límites. Reunirnos.....

Alargaba la mano y te tocaba.
Tú mirabas la luz y la gavilla.
Eras luz y gavilla, plenitud
en ti misma, rotunda como el mundo.
Caricias no valían, ni cuchillos,
ni cálidas mareas. Tú, allí, a solas,
sonriente, apartada, eterna tú.
Y yo, eterno, apartado, sonriente,
remitiéndote pactos inservibles,
alianzas de cera.

Todo estuvo de nuestra parte, pero
cuál era nuestra parte, el punto
de coincidencia, el tacto
que pudo ser llamado sólo nuestro.

Una voz, en la calle, llama y otra
le responde. Dos manos se entrelazan.
Uno en otro, los labios se acomodan;
los cuerpos se acomodan. Abril, clásico,
se abate, emperador de los encuentros.

¿Esto era amor? La soledad no sabe
qué responder: persiste, tiembla, anhela
destruirse. Impaciente
se derrama en las manos ofrecidas.
Una voz en la calle....Cuánto olor,
cuánto escenario para nada. Miro
tus ojos. Yo miro los ojos tuyos;
tú, los míos: ¿esto se llama amor?

Permanecemos. Sí, permanecemos
no indiferentes, pero diferentes. Somos
tú y yo: los dos, desde la orilla
de la corriente, solos, desvalidos,
la piel alzada como un muro, solos
tú y yo, sin fuerza ya, sin esperanza.
Idénticos en todo,
sólo en amor distintos.

La tristeza, sedosa, nos envuelve
como una niebla: ése es el lazo único;
ésa la patria en que nos encontramos.
Por fin te identifico con mis huesos
en el candor de la desesperanza.

Aquí estamos nosotros: desvaídos
los dos, borrados, más difíciles,
a punto de no ser....¿Amor es esto?
¿Acaso amor es esta no existencia
de tanto ser? ¿Es este desvivirse
por vivir? Ya desangrado
de mí, ya inmóvil en ti, ya
alterado, el recuerdo se reanuda.

Se reanuda la inútil existencia....
Y alargaba la mano y te tocaba.



Antonio Gala


LEÓN FELIPE - COMO AQUELLA NUBE BLANCA

Margarita Sikorskaia 



Ayer estaba mi amor
como aquella nube blanca
que va tan sola en el cielo
y tan alta,
como aquella
que ahora pasa
junto a la luna
de plata.

Nube
blanca,
que vas tan sola en el cielo
y tan alta,
junto a la luna
de plata,
vendrás a parar
mañana,
igual que mi amor,
en agua,
en agua del mar
amarga.

Mi amor tiene el ritornelo
del agua, que, sin cesar,
en nubes sube hasta el cielo
y en lluvia baja hasta el mar.

El agua, aquel ritornelo,
de mi amor, que, sin cesar,
en sueños sube hasta el cielo
y en llanto baja hasta el mar.



León Felipe, (Zamora, 11 de abril de 1884 – Ciudad de México, 18 de septiembre de 1968).
León Felipe fue un poeta que le cantó a las cosas pequeñas. Él supo ver el gran valor que late en las minucias, como única recompensa a una existencia desapercibida.
Además, fue un tremendo nostálgico. Su poesía está empapada en la pena, en la añoranza, en la esperanza de una libertad sin ataduras y errante. 

León Felipe supo describir la belleza que posee la melancolía.


sábado, 29 de agosto de 2015

FRIDA KHALO Y LEÓN TROTSKY - BREVE PERO INTENSO AMOR




"Frida, amada,

Al contemplar esta noche tu rostro de cervatillo, he descubierto que jamás conseguiré hacerte a un lado de mi cabeza no se diga de mi corazón. Arde mi sangre como una lámpara votiva al lado de mi mesa, y es como un cerrojo (parte ilegible en el original) una noche en Colloacan (sic). Dejo este papel debajo de tu puerta. Y debo volver a aclarar que no hubo diferencias entre nosotros. Ni la espina dorsal abre un surco insalvable en los hemisferios de una espalda. Me cuesta precisar en cualquier caso, tal vez por mi alma eslava, si ese espacio abierto entre nosotros podrá cerrarse y cicatrizar (…)

Te amé desde siempre y a escondidas. Me encontraba dueño de un juego de principios en los que me arrellanaba como un castor, y esquivaba el fantasma de tu bigote, tu porte de soldadera y esa sed de besos que ..  (parte ilegible en el original)".





En los años 30 y 40, el calor de la Segunda Guerra Mundial levantó los ánimos revolucionarios de diversos países. Cada persona adoptó una postura basada en creencias, y con esos dogmas a los que se mantuvieron fieles murieron. Todos creían tener la razón y su ánimo combativo provocaba enfrentamientos densos en todos los ámbitos: sociales, económicos y artísticos.




Cuando León Trotsky fue expulsado de Rusia por estar en contra de Joseph Stalin y crear el Ejército Rojo, él y su esposa Natalia Sedova comenzaron a refugiarse en distintos países para evitar la muerte. En México, el pintor Diego Rivera veía con muy buenos ojos la postura de Trotsky, por lo que le pidió al presidente Lázaro Cárdenas que lo recibiera en el país. Cárdenas aceptó, sin embargo, pidió a Diego que le diera un lugar donde alojarse. 




Él y Frida Kahlo ayudaron a Trotsky ofreciéndole un hogar en la Casa Azul. Trotsky llegó a la residencia y comenzó a hacer migas con ambos, al tiempo que la izquierda mexicana, con mucha fuerza en ese momento, no estaba nada de acuerdo con el nuevo inquilino. De hecho, el muralista David Alfaro Siqueiros intentó asesinar a Trotsky en su segundo hogar.

En 1937, Frida le regaló un autorretrato al inquilino que él colocó en su estudio. Así comenzó su extraño romance que, aseguran los expertos, pudo deberse a dos cosas; la primera, una venganza de la artista porque Diego Rivera se había acostado con su hermana; la segunda, su gran inteligencia y postura política.




En 1939, Diego se enteró del romance entre Trotsky y Frida, lo que hizo que rompieran relaciones y Trotsky se mudara a su casa en Churubusco. Sin embargo, durante esos años de tórrida relación, ambos documentaron su amor con cartas que reflejan sus sentimientos. 




Fuente:




¿CONOCES EL SÍNDROME DEL ESCLAVO SATISFECHO?

"Nada es tan desalentador como un esclavo satisfecho"

(Ricardo Flores Magón)



¿Conoces el síndrome del esclavo satisfecho?



Todos sabemos lo que es un esclavo, una persona a la que se le anula su libertad. Al igual que los que sufren el síndrome de Estocolmo, por el cual una persona secuestrada consigue entablar un vínculo afectivo con el secuestrador, el esclavo puede encontrarse satisfecho con esta anulación de su libertad.

Esto no tiene nada que ver con la sexualidad. El esclavo satisfecho va mucho más allá. ¿Quieres conocer más sobre este síndrome? ¿Padecerás tú el síndrome del esclavo satisfecho? Hoy lo vas a descubrir



Cadenas mentales


Cuando hablamos de esclavitud todo el mundo piensa en algo que ya está obsoleto y ha quedado en el pasado. Pero… ¿estamos seguros de ello? Un esclavo satisfecho tiene muchas cadenas mentales. Esto hace mucho más difícil que se pueda rebelar contra ello, pues esas cadenas están en su propia mente y, por lo tanto, forman parte de él.

La manera de esclavizar ha cambiado, ahora es más sutil. Tanto que podemos ser esclavos satisfechos sin darnos cuenta. A nadie le gusta ser un esclavo, pero, ¿Y si no somos conscientes de ello? He aquí la gran incógnita que vamos a desvelar.




Cuando no eres capaz de rebelarte ante una humillación, cuando te mantienes cabizbajo en una discusión sin manifestar tu opinión, tú eres un esclavo. ¿De qué tienes miedo? Sabes que tienes ganas de alzar tu voz, pero algo te lo impide. O quizás deberíamos decir que tú te lo impides.

Las cadenas que podemos tener pueden no ser dispuestas por nadie, sino por nosotros mismos. Reglas que existen para saber vivir en sociedad, la necesidad de ser perfectos, muchas veces nos restringen la libertad que de nuestro propio ser intenta aflorar. De esto, lamentablemente, no nos damos cuenta.

¿Eres feliz permitiendo que te humillen? ¿Eres feliz intentando ser igual que los demás? ¿La búsqueda de la felicidad te lleva realmente a ella? Verdaderamente, no.



¿Vivimos anestesiados?



Tener el síndrome del esclavo satisfecho se puede comparar con estar bajo los efectos de la anestesia. Somos como cuerpos que pensamos relativamente de forma similar y que hacemos lo que creemos que queremos. La realidad es totalmente diferente. Somos esclavos satisfechos y eso creemos.

Pensemos por un momento en las relaciones. Dependiendo del lugar donde resides tendrás una concepción diferente sobre las relaciones, la infidelidad, la monogamia. Quizás practiques alguna relación diferente a la que te inculcaron cuando eras pequeño, pero ya por eso ¿no eres un esclavo satisfecho?




Todos los seres humanos buscamos la felicidad, o ese creemos que es nuestro objetivo. Pero, ¿qué significa para ti "felicidad"? ¿Formar una familia? ¿Tener estabilidad laboral? La felicidad está dictada por la sociedad. Contra esto, las personas que se rebelan contra este síndrome empiezan a experimentar una especie de sinrazón deespejismos y estereotipos impuestos por la sociedad en la que vivimos.


“Se ríen de mí porque soy diferente, yo me río de ellos porque son todos iguales”

(Kurt Cobain)


Hay un pensamiento uniforme. Algo que nos permite no sentirnos extraños con las personas que tenemos alrededor. Pero cuando vamos más allá, cuando nos quitamos esas cadenas realmente nos volvemos unos extraños. Empezamos a ver a las demás personas como un grupo que piensa igual, mientras nosotros somos diferentes.

¿Recuerdas esos zapatos que no te gustaban nada, pero ahora te pones? La publicidad, la moda y la propia sociedad te “obligan” a que acabes prestando sumisión. Antes no te gustaban, pero ahora te los pones. Aunque no lo creas tus amigos están ejerciendo una presión sobre ti al ponerse esos zapatos que tú tanto detestabas. La sociedad te presiona para que seas igual.


Pensemos en nuestra propia familia, ¿Aún está presente el machismo?


En muchas sí, ¿sabes por qué? Si no logramos rebelarnos ante esto y cedemos, nos sentiremos agradecidos con este tratamiento machista existente en nuestro hogar y lo reproduciremos, sin darnos cuenta, en futuras relaciones que tengamos.

Por eso, aún hoy en día existen muchas cosas que deberían haber quedado en el pasado. Por esto, las personas son tan incoherentes. No se dan cuenta de que están reproduciendo algo que criticaban e incluso rechazaban. ¿No es lo mismo que pasaba con los zapatos?

Intentar ser uno mismo es muy difícil. Parece que todos estamos marcados por el mismo patrón y cuando te alejas de él te vuelves un extraño. La frustración, el pesimismo y la depresión pueden adueñarse de ti. No puedes cambiar al resto, pero puedes cambiar tú. Libérate de las cadenas y sé libre. Busca tu propia felicidad alejada de lo que dictamine la sociedad.


(Raquel Lemos Rodríguez)


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