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domingo, 16 de abril de 2017

MARISA PEÑA - ME RINDO AL OLEAJE

Tengo frío, dijiste
y te cobijaste
en el profundo hueco de mi corazón.







Marie Fox




No sé venderme, doy todo por nada.
Definitivamente
me rindo al oleaje.


Lo que he ganado lo llevo conmigo
[buenos amigos, cálidos abrazos,
risas al viento,
y buenos lectores]


Lo que he perdido apenas me interesa 
y el dolor cicatriza paso a paso
Es así, nada más.


Soy cuanto he dado.
En la balanza peso lo vivido,
lo no vivido, lo que me quitaron 
y el amor siempre vence en su grandeza.






Marisa Peña, poeta madrileña. Os dejo su fascinante blog:


http://sonetosdelamoroscuro.blogspot.com.es/


miércoles, 28 de octubre de 2015

ROSA LENTINI - CUATRO POEMAS

"En horas insomnes como rocas
veo tu frente herida por el aire,
tu espalda que el aire descubre y explora,
tu boca entreabriéndose y tus manos huecas
oreadas en la densidad de la noche.
Te escucho arder en gestos desvelados, largos,
veo tus muslos tensos que guardan para sí
su piel más fina y secreta;
me quedan solos tus ojos cerrados al misterio del aire".


Kees van Dongen


El daño

"Del cordón umbilical de las preguntas
sólo tira hacia afuera lo que quema,
una apuesta sostenida,
un color remoto y dócil que se fue.
Perdimos incluso el rastro de la rabia
en mundos insomnes.
La noche y la humedad
llenaron de polvo tu canto,
y ahora acoges el pálido silencio
que acerca el eco a lo sagrado.
Más allá las palabras se cosen a la voz,
las lenguas se visten con alientos
que se desvanecen en espejos,
pues la imagen del mundo
espera aún en la zarza,
con un nuevo asombro y un tiempo vacío."


Kees van Dongen


Ahora que la noche me susurra

"Ahora que la noche me susurra, que ella y el agua son una misma presencia, ahora que la voz del agua vuelve y nos invade, ahora que en esa religión del agua he olvidado hablarte y hablarme y por tanto nombrar al mundo y sus gestos, tú deberías insistir, para que recuerde decir "tus manos" por ejemplo, o "mi lengua", para que no olvide que es con los labios, la lengua y los dientes del origen con los que velamos sobre nuestros nombres, más allá de esa boca asustada, dormida y por todos olvidada, acaso por el recuerdo de esa saliva y de esos dientes en tu boca, que lamen con ansiedad tu lengua, para que ella me diga, para que ella descanse conmigo en el agua sin fluido, y no recuerde que el agua y la noche son dos ausencias que crecen sobre un mismo nombre".


Kees van Dongen


La rosa de hielo

La rosa esculpe
sus violentos colores en el frío,
y no es sino quimera de la rosa
en la nieve, rosa de invierno,
agua helada, blanco en lo blanco,
ofreciéndose .
La rosa crepita en la llama,
y en la desolación de la nieve
no hay deshielo demasiado lento.


Kees van Dongen


*.- Rosa Lentini, poeta, traductora y crítica literaria española nacida en Barcelona en 1957.




jueves, 28 de mayo de 2015

MARISA PEÑA - UNA DELICIA DE MUJER

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, (...)

Galeano


Margarita Sikorskaia, nacida en 1968, en San Petersburgo, Rusia


A veces imagino una tormenta,
un viento frío, una cuchillada,
y entiendo lo que sufren esos nadies
que se levantan en la incertidumbre
sin un lugar donde caerse muertos.
Y acuso a los mercados,
y a los mercaderes,
y a los políticos,
y a los banqueros,
y a los que les negaron,
siempre inmisericordes,
el pan y la sal,
por el bien de occidente,
por el bien del euro,
por el bien del dolar,
por el bien del consumo,
por el bien de la bolsa,
y del IBEX, y del PIB,y del IVA...
en fin, ustedes saben,
de nuestra poderosa economía.
Y a veces imagino
puestos a imaginar un imposible,
que empiezan a importarnos
las cosas importantes:
la dignidad humana, el bien común,
el agua de los ríos,
el mar inmesurable en su grandeza,
los árboles, por siempre protectores,
la risa contagiosa de los niños,
el amor, la alegría, las mañanas,
la sonrisa del otro,
el café compartido,
la palabra precisa,
la justicia, el amparo,
la convicción profunda, la utopía.
Esas pequeñas cosas
acaso imperceptibles,
tan grandes, necesarias,
tan nuestras, tan de todos, tan de ellos...
tan fieramente humanas.


***


El tiempo que nos queda


"Somos el tiempo que nos queda"
J. M. Caballero Bonald.


Eso somos: el tiempo que nos queda,
el último latido detenido,
la palabra no dicha,
el desierto cruzado,
y la senda sin nombre
que dejamos atrás.

Somos el abandono, la intemperie,
las luces apagadas,
y las puertas, cerradas para siempre,
tras un adiós forjado en la costumbre.


Pero somos el tiempo que nos queda,
la voz que no se apaga,
la azada que aún golpea, sin rendirse,
el poema no escrito,
la ópera inacabada de Puccini,
la derrota asumida, masticada,
y aquello que nos queda por vivir.


Marisa Peña, poeta madrileña contemporánea. http://sonetosdelamoroscuro.blogspot.com.es/


Margarita Sikorskaia