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sábado, 27 de diciembre de 2014

ALEJANDRA PIZARNIK - EN UN EJEMPLAR DE "LES CHANTS DE MALDOROR"

No el poema de tu ausencia,
sólo un dibujo, una grieta en un muro,
algo en el viento, un sabor amargo.



Acuarela pintada por Alejandra Pizarnik.


Debajo de mi vestido ardía un campo con flores alegres
como los niños de la medianoche.
El soplo de la luz en mis huesos cuando escribo la palabra
tierra. Palabra o presencia seguida por animales perfumados;
triste como sí misma, hermosa como el suicidio; y que me
sobrevuela como una dinastía de soles.


De "El infierno musical" (1971)







"Perfectamente triste
para besar la boca inútil de la muerte,
lloro ante los sueños rotos
que me separan de las cosas".


(poema inédito escrito en 1959 por Alejandra Pizarnik.)




SILVIO RODRIGUEZ - CANCIÓN A VLADIMIR MAIAKOVSKI





Letra:

El día era grande
de su estatura
un presagio de tiempos nuevos
una antesala de la fortuna.

Su canto grave rompía los credos
y cantaba canciones duras
cantaba golpes, cantaba el fuego.

Era el tiempo de los estrenos
el comienzo del porvenir
era el néctar contra el veneno
la tierra en celo, era el fusil.

Era el canto definitivo
y la vida cantó en su voz
la canción del desposeído
el canto bueno del buen cantor.

Arrebataba la poesía
de los cuellos para el encaje
y untaba en mouser la canturía.
Rompía las sedas y los ropajes
y teñidas de rebeldía
rojas banderas le hacían de paje.

Era el tiempo de los estrenos
el comienzo del porvenir
era el néctar contra el veneno
la tierra en celo, era el fusil.

Era el canto definitivo
y la tierra cantó en su voz
la canción del desposeído
el canto bueno del buen cantor.


Silvio Rodriguez - Con Maiakovski en Moscú. 





Vladimir Maiakovski (1893-1930); poeta ruso.


¿Se atreve?

Yo emborronaré el mapa de lo vulgar
vertiendo la pintura en un vaso.
En un plato de gelatina mostré
los pómulos oblícuos del océano.

En las escamas de un pez de hojalata
leí la llamada de nuevos labios.
Y usted
¿se atreve
a tocar un nocturno
en la flauta de los canalones? (...)



sábado, 20 de diciembre de 2014

JAIME SABINES - EN LA ORILLA DEL AIRE

En la orilla del aire
(¿qué decir, qué hacer?)
hay todavía una mujer.


Remedios Varo


En el monte, extendida
sobre la yerba,
si buscamos bien:
una mujer.

Bajo el agua, en el agua,
abre, enciende los ojos,
mírala bien.

Algas, ramas de peces,
ojo de náufragos,
flautas de té,
le cantan, la miran bien.

En las minas, perdida,
delgada, sombra también,
raíces de plata obscura
le dan de beber.

A tu espalda, en donde estés,
si vuelves rápido a ver
la ves.

En el aire hay siempre oculta
como una hoja en un árbol,
una mujer.

Jaime Sabines

(De su poemario La señal)



lunes, 15 de diciembre de 2014

MARY WOLLSTONECRAFT - VINDICACIÓN DE LOS DERECHOS DE LA MUJER





Mary Wollstonecraft (1759-1797), filósofa y narradora inglesa. Reconocida como la más clara precursora de la literatura de emancipación de la mujer. Educadora y mujer de fuerte e independiente personalidad, trabajó como correctora editorial y entró en contacto con el grupo de escritores radicales liderado por William Godwin, considerado uno de los precursores del anarquismo. Ambos tuvieron una hija, Mary Shelley, en el futuro también escritora y filósofa como su madre, quien escribió la popular novela Frankenstein.



"Esta es la historia de un noviazgo y el matrimonio, un fascinante relato de una pareja de amantes en Londres en el año 1796. " 

Por cuarenta y ocho años William Godwin llevó un diario todos los días. 

Su entrada para el 13 de noviembre 1791, graba su primer encuentro con Mary Wollstonecraft. 

Se conocieron en una cena ofrecida por el librero radical Joseph Johnson; También estuvo presente Thomas Paine, el célebre autor de Los derechos del hombre . 

A pesar de la lista de invitados, la ocasión no fue un éxito. Godwin había venido a escuchar Paine, un hombre reservado, pero en su lugar se encontró escuchando Wollstonecraft toda la noche. Ella era, según pensaba Godwin, demasiado estridente, y se separaron mutuamente "disgustado con uno al otro". Todas las historias de amor, o casi todas, y sobretodo entre personas interesantes, comienzan con un rechazo absoluto, curioso.

En agosto del año 1797 Mary Wollstonecraft dio a luz a Mary Shelley y en el transcurso del parto sufrió una complicación con la placenta, muriendo a los pocos días, el 10 de Septiembre del año 1797 por una septicemia. Tenía 38 años. 




Mary Shelley, hija de Wollstonecraft 
y William Godwin, (autora de Frankenstein) 


Decía Mary Shelley sobre su madre: "Uno de esos seres que sólo aparecen una vez por generación, para arrojar sobre la humanidad un rayo de luz sobrenatural. Ella brilla, aunque parezca oscurecerse y los hombres crean que está apagada, pero se reanima de repente para brillar eternamente". 






1796. Mary Wollstonecraft and William Godwin 


Mary Wollstonecraft era hija de un padre brutal, que despilfarraba el resto de su fortuna, comenzó a ganarse la vida a la edad de 17 años como señorita de compañía, institutriz, modista y maestra, al tiempo que comenzó a escribir y a destacar por su clara inteligencia. Vivió en Irlanda, Francia e Inglaterra y frecuentó círculos de pintores, escritores, filósofos y editores. 

Simone de Beauvoir revolucionó el estatuto de la mujer en 1949 con El segundo sexo. "La mujer no nace, se hace", según la filósofa. 

La idea, una auténtica bomba en la conservadora sociedad de los años cincuenta, no era sin embargo nueva. Más de un siglo antes de que la compañera de Jean-Paul Sartre denunciara una educación que privilegiaba al hombre y reivindicara la libertad de la mujer, otra madre del feminismo se levantó contra las prohibiciones: la británica Mary Wollstonecraft. 





Cuando Mary Wollstonecraft llegó en diciembre de 1792 a la Francia revolucionaria, tenía 33 años y llevaba en la maleta Vindicación de los derechos de la mujer, (1792), un texto que declaraba que las mujeres eran "estúpidas", "superficiales" y "unos juguetes". 


Su tono denunciaba la situación de la mujer en el siglo XVIII. El problema era la educación, que "nos hace más artificiales y débiles de carácter de lo que de otra forma podrían haber sido". Según Wollstonecraft, el Estado debe permitir a las mujeres "practicar la medicina, llevar una granja, dirigir una tienda, vivir de su propio trabajo".






Aceptaba las opiniones de Jean-Jacques Rousseau sobre la educación de los muchachos, pero le parecían deplorables y empobrecedoras para las jóvenes sus opiniones sobre ellas.

Según Rousseau, la educación debía prepararlas para realizar correctamente su futuro papel de esposas. Según Wollstonecraft, el objetivo de la educación "es conseguir carácter como ser humano, independientemente del sexo al que se pertenezca". 




De todo su pensamiento, la obra Vindicación de los derechos de la mujer supone un magnífico alegato en favor de incluir a la mitad del género humano en la misma lucha que la otra mitad. 

Contraria al absolutismo de los reyes, señaló la conexión existente entre ese sistema político y las relaciones de poder entre los sexos. Los hombres ejercían una verdadera tiranía absolutista sobre las mujeres en el ámbito de la familia y la casa. 

El libro es una mezcla de géneros literarios (un tratado político, una guía de comportamiento y un tratado educacional), con el fin de discutir la posición de la mujer en la sociedad, Wollstonecraft esboza las conexiones entre cuatro términos: derecho, razón, virtud y deber. 

Escrita en el año 1792, la obra de Mary Wollstonecraft es una respuesta a un texto del político francés Tayllerand. 

Antiguo obispo de Autun, Charles Maurice de Talleyrand fue un diplomático que tuvo una partición activa en la Revolución Francesa. En 1791, la Asamblea Constituyente le encargó que escribiera un proyecto de educación pública en el que se garantizaba la educación de los niños pero no así de las niñas. 

Para Wollstonecraft, la clave para superar la subordinación femenina era el acceso a la educación. Las nuevas mujeres educadas no sólo alcanzarían un plano de igualdad con respecto a los hombres, sino que podrían desarrollar su independencia económica accediendo a actividades remuneradas. 

Wollstonecraft, sin embargo, no dio importancia a las reivindicaciones políticas y no hizo referencia al derecho de voto femenino. 

"Ya he advertido sobre los malos hábitos que adquieren las mujeres cuando se las confina juntas; y pienso que podría extenderse con justicia esta observación al otro sexo, mientras no se deduzca la inferencia natural que, por mi parte, he tenido siempre presente, esto es, promover que ambos sexos debieran educarse juntos, no sólo en las familias privadas sino también en las escuelas públicas. 

Si el matrimonio es la base de la sociedad, toda la humanidad debiera educarse siguiendo el mismo modelo, o si no, la relación entre los sexos nunca merecerá el nombre de compañerismo, ni las mujeres desempeñarán los deberes peculiares de su sexo hasta que no se conviertan en ciudadanas ilustradas, libres y capaces de ganar su propia subsistencia, e independientes de los hombres (...) 

Es más, el matrimonio no se considerará nunca sagrado hasta que las mujeres, educándose junto con los hombres, no estén preparadas para ser sus compañeras, en lugar de ser únicamente sus amantes (...)" 



Mary Wollstonecraft
(Vindicación de los derechos de la mujer, fragmento)




Otras obras suyas:


*.-Cartas escritas en Suecia, Noruega y Dinamarca 

*.-María o Los agravios de la mujer

*.-La novela de María

*.-Relatos originales de la vida real

*.-Vindicación de los derechos del hombre 


sábado, 13 de diciembre de 2014

GUSTAVE MOREAU - PINTOR PRECURSOR DEL SIMBOLISMO (AMBIENTACIÓN MITOLÓGICA)


Gustave Moreau (París-1826/París-1898), formado en el Romanticismo y con un profundo conocimiento de los pintores italianos del Renacimiento, desarrolló un estilo personal con el que se anticipó al simbolismo francés de finales del siglo XIX. 

Desde el punto de vista pictórico configuró un estilo muy libre. Modificó la técnica académica, trabajó el pigmento con texturas muy gruesas, por lo que la superficie resulta irregular. Practica cortes bruscos de color. En algunos fragmentos casi se ve un antecedente de la abstracción por su pincelada y uso del color. 




Algunas características que pueden considerarse generales en sus obras son:

Pintura de corte literario, recreando mundos orientales como Bizancio o Persia. 
Presencia de lo amenazante, hay tensión y angustia. 
Ambientación mitológica. 
Técnica audaz. 

El término simbolista procede del ámbito literario. El primero en utilizarlo fue el poeta Jean Moréas en 1885 en su "Manifiesto Simbolista" y posteriormente se aplicó a la nueva pintura ya que las intenciones de los poetas y los pintores eran semejantes.

El Simbolismo es un movimiento literario y de artes plásticas que se originó en Francia en la década de 1880, paralelo al post-impresionismo, y que surgió como reacción al enfoque realista implícito en el Impresionismo. Tanto el Impresionismo, como el idealismo y el naturalismo académico se habían identificado con los problemas contemporáneos, políticos, morales e intelectuales.

Los artistas de 1885 disgustados por la incapacidad de la sociedad para resolver estos problemas buscaron nuevos valores basados en lo espiritual. Desean crear una pintura no supeditada a la realidad de su momento, rechazan lo que trae consigo la vida diaria, la aglomeración, la actividad industrial y la degradación.

Prestan especial atención a la forma, pero la ponen al servicio de unos ideales que van más allá de la pura apariencia. Plasman sus sueños y fantasías por medio de la alusión al símbolo y a una rica ornamentación. A veces utilizan colores fuertes para resaltar el sentido onírico de lo sobrenatural. Puede decirse que es una pintura de ideas, sintética, subjetiva y decorativa. Los precursores de esta nueva pintura son Gustave Moreau, Puvis de Chavannes y Odilon Redon. 

El artista simbolista buscará el arte por el arte, la plasmación de la belleza que sublime la muerte, la enfermedad, lo grotesco, lo demoníaco, lo feo. Busca, como referentes, períodos decadentes de las antiguas civilizaciones romana y bizantina. Desea apartarse de la realidad que no le gusta, que es burda, cotidiana, débil, enferma. Tenderá hacia lo espiritual y ello le llevará al estudio de fenómenos sobrenaturales, de lo diabólico y satánico, de lo hermético, de la magia y el ocultismo.






La aparición 1874-1876. Forma parte del ciclo de las pinturas dedicadas a Salomé, mujer fatal, símbolo de la mujer atractiva, decadente y perversa que lleva a la perdición al hombre, a su muerte. Se conecta con la relación apasionada entre Amor-Muerte. Se reconstruyen atmósferas densas que recuerdan a Rembrandt. 

La obra de Moreau está a caballo entre el Romanticismo y el Simbolismo. Aunque es frecuente incluir a Moreau en la nómina de los pintores simbolistas, su obra se anticipó en varias décadas a la proclamación oficial del movimiento por Jean Moréas en 1886. 

En las primeras obras de Moreau son destacables las influencias de Ingres, en el tratamiento de la anatomía, especialmente masculina, y de Delacroix, en cuanto a la elección de temáticas exóticas, a través de su mentor Théodore Chassériau, quien había sido discípulo de ambos.

Con el tiempo, la obra de Moreau va concediendo menor importancia a la línea y más al colorido. De su última etapa, se conserva en el museo Moreau una serie de acuarelas que la crítica contemporánea considera muy próximas a la abstracción. 

En 1891 sucedió a su amigo Elie Delaunay, tras su fallecimiento, como profesor en la Escuela de Bellas Artes de París. Desde 1891 hasta su muerte, Moreau fue profesor de varios futuros artistas, entre los que se cuentan pintores tan célebres como Henri Matisse, Albert Marquet y Georges Rouault, entre otros. 

Puede considerarse precursor del Simbolismo. Su influencia es decisiva en artistas emblemáticos del movimiento como Odilon Redon.

Su obra posee una textura onírica que hizo que fuese revalorizada, ya en el siglo XX, por los surrealistas. 



Obras más conocidas suyas:






Hércules y la Hidra de Lerna (1876). Moreau representa, muy a su estilo, una de las hazañas del héroe mitológico. La Hidra, engendro de muchas cabezas, asolaba la región de Lerna. El poderoso Hércules, para cumplir con uno de sus trabajos, tenía que vencer a tan temible monstruo. De inicio, Hércules combate sin éxito ante la bestia. Al final y con el auxilio de su amigo Yolao, el héroe logra abatir a la Hidra. Posteriormente, Hércules aprovecha para mojar sus saetas con el veneno de la sangre del monstruo vencido. 




Edipo y la Esfinge (1864), representa el enfrentamiento entre el joven tebano y el monstruo de cabeza femenina de quien nadie lograba escapar vivo a sus enigmas. 


Edouard Schuré le dedicó estas líneas en su libro "Précurseurs et révoltes" de 1904:


"Apoyado en su lanza, la espalda en la roca, un pie al borde del abismo, el atleta pensador, delgado y musculoso, está en coloquio con la Esfinge. Pues es una Esfinge hembra la que ha concebido la leyenda tebana. Se ha subido a él". 


Sus garras traseras se enganchan a sus muslos, sus garras delanteras surcan su pecho. Su grupa de leona se arquea, sus dos alas se yerguen, su seno de mujer apunta al corazón del héroe, y su perfil fugitivo, irónico, agresivo, le interroga, le plantea la cuestión. Lleva una corona. Pues, desde tiempos inmemoriales, la Naturaleza temible, seductora, insondable, es la reina del hombre. De todos aquellos a los que ha dicho "¿cuál es la palabra de mi enigma?", nadie ha sabido responder. 

A todos les ha destrozado y han caído al abismo. Pero Edipo, a su máscara terrible, a su mirada aguda, responde: "¡La palabra de tu enigma es el hombre, soy yo! Yo te llevo en mí mismo con un dios además: mi conciencia y mi voluntad. Con este dios te mido desde la grupa a la cabellera y desde los ojos al fondo de las entrañas". 

Y la Esfinge, vencida por el Hombre, no tiene más que arrojarse a su abismo. Así la Naturaleza, penetrada en la jerarquía de sus fuerzas, es vencida por el Hombre que la resume y la sobrepasa con el pensamiento. He aquí lo que dice Edipo de Moreau con la limpidez incisiva de un bajorrelieve antiguo". 



Samson y Dalila 


Salomé bailando la danza de los siete velos ante Herodes 


Kleopatra 

Desdémona 

Salomé (detalle) 

Dalila 

Hesíodo y su musa 

Prometeo, 1.868. 

El retorno de los Argonautas 



Parte del texto e imágenes:


http://aura-archangemaudit.blogspot.com.es/
http://www.arteespana.com/simbolismo.htm



viernes, 12 de diciembre de 2014

ADRIENNE RICH - BUCEANDO HASTA EL NAUFRAGIO

Guillaume Seignac. La Paresseuse


Veintiún poemas de amor

I


Por toda esta ciudad, donde las pantallas parpadean


con pornografía, con vampiros de ciencia ficción,


con mercenarios victimizados doblándose bajo el látigo,


nosotras además tenemos que caminar… tan simple como caminar


entre la basura mojada y las crueldades de nuestros propios barrios


que salen en la tapa de los diarios.


Necesitamos llegar a entender nuestras vidas como algo inseparable


de esos sueños rancios, esos estallidos de metal, esas desgracias


y de la roja begonia centelleando peligrosamente


en el balcón de un edificio de seis pisos,


o de las chicas jóvenes de piernas largas jugando a la pelota


en el patio de la secundaria.


Nadie nos imaginó. Queremos vivir como árboles,


plátanos brillando en el aire sulfúrico


manchados de cicatrices, pero floreciendo con exuberancia,


nuestra pasión animal plantada en la ciudad.



Adrienne Rich, (1929 - 2012). 

(...) Vine a explorar el naufragio.
Las palabras son propósitos.
Las palabras son mapas.

Vine a ver el daño hecho
y los tesoros que prevalecieron.

Apunté el haz de luz de mi lámpara
despacio a lo largo del costado
de algo más permanente
que los peces o las algas 
a aquello por lo que vine: 
el naufragio y no la historia del naufragio,
la cosa en sí misma y no el mito 
la cara ahogada mirando siempre 
hacia el sol 
la evidencia del daño 
deteriorada por la sal y el vaivén hasta ser esta belleza harapienta 
las costillas del desastre 
curvando su afirmación 
entre los espíritus inciertos (..) 


(fragmento de su poema "buceando hasta el naufragio")