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viernes, 14 de marzo de 2014

LA PENA DE MUERTE - MARÍA ELENA WALSH

SIEGFRIED ZADEMACK

Fui lapidada por adúltera. Mi esposo, que tenía manceba en casa y fuera de ella, arrojó la primera piedra, autorizado por los doctores de la ley y a la vista de mis hijos. 

Me arrojaron a los leones por profesar una religión diferente a la del Estado. 

Fui condenada a la hoguera, culpable de tener tratos con el demonio encarnado en mi pobre cuzco negro, y por ser portadora de un lunar en la espalda, estigma demoníaco.

Fui descuartizada por rebelarme contra la autoridad colonial. 

Fui condenada a la horca por encabezar una rebelión de siervos hambrientos. Mi señor era el brazo de la Justicia. 

Fui quemada viva por sostener teorías heréticas, merced a un contubernio católico-protestante.

Fui enviada a la guillotina porque mis Camaradas revolucionarios consideraron aberrante que propusiera incluir los Derechos de la Mujer entre los Derechos del Hombre. 

Me fusilaron en medio de la pampa, a causa de una interna de unitarios.

Me fusilaron encinta, junto con mi amante sacerdote, a causa de una interna de federales.

Me suicidaron por escribir poesía burguesa y decadente.

Fui enviada a la silla eléctrica a los veinte años de mi edad, sin tiempo de arrepentirme o convertirme en una mujer de bien, como suele decirse de los embriones en el claustro materno.

Me arrearon a la cámara de gas por pertenecer a un pueblo distinto al de los verdugos.

Me condenaron de facto por imprimir libelos subversivos, arrojándome semiviva a una fosa común.

A lo largo de la historia, hombres doctos o brutales supieron con certeza qué delito merecía la pena capital. Siempre supieron que yo, no otro, era el culpable. Jamás dudaron de que el castigo era ejemplar.


Cada vez que se alude a este escarmiento, la Humanidad retrocede en cuatro patas.






María Elena Walsh nació el 1 de febrero de 1930 y falleció el 10 de enero de 2011. Fue una importante poetisa y cantautora argentina, considerada una de las figuras destacadas de la literatura y el folklore de su tierra.

Entre algunas de sus obras se encuentran "La pena de muerte", "El reino del revés", "Serenata para la tierra de uno" y "Como la cigarra". 

También importante su "Oración a la justicia", donde nos dice:


"...Señora de ojos vendados,
con la espada y la balanza
a los justos humillados
no les robes la esperanza.
Dales la razón y llora
porque ya es hora."



Mercedes Sosa musicalizó su "Como la cigarra" de forma espectacular, os dejo el vídeo y así poder disfrutar de estas dos grandes mujeres.


Tantas veces me mataron
tantas veces me morí
sin embargo estoy aquí
resucitando.

Gracias doy a la desgracia
y a la mano con puñal
porque me mató tan mal
y seguí cantando.

Cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.

Tantas veces me borraron
tantas desaparecí
a mi propio entierro fui
sola y llorando.

Hice un nudo en el pañuelo
pero me olvidé después
que no era la única vez
y seguí cantando.

Tantas veces me mataron
tantas resucitarás
cuántas noches pasarás
desesperando.

A la hora del naufragio
y la de la oscuridad
alguien te rescatará
para ir cantando.






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