TRADUCE A TU IDIOMA

sábado, 15 de junio de 2013

A PROPÓSITO DE ESTE MUNDO TAN INJUSTO I


[..] lágrimas,
gemidos,
lloros,
llantos,
y los gritos,
los que se arrastran por la cuneta.


Ilustración de GarbiKW



Solo entonan melodías los desposeídos, 
los reprimidos, 
los perseguidos, 
son siempre los mismos, 
los parias de la humanidad. 
Y que los nuevos obreros, 
asalariados, 
capataces, 
jefes, 
contrabandistas, 
narcotraficantes, 
diseñadores, 
patronos, 
policías, 
militares, 
terroristas, 
todos, 
todos, 
todos, 
los han olvidado, 
ya no cantan la "Internacional", 
ya no cantan "A las barricadas", 
cantan, 
aplauden, 
dan parabienes 
al nuevo "son" 
al nuevo himno 
"dinero" 
¡más dinero! 

Por fin; ha vencido, 
ha ganado, 
recibe la gloria, 
alaban a sus larvadas guerras, 
a sus proclamadas guerras, 
¡ES EL CAPITALISMO!


¡Hijos de la grandísima jirafa colgada del baobab!
¡Ójala estalle en el caos vuestro miserable destino! 


(Este poema se escribió a finales del siglo XX bajo la influencia de la poesía ácrata de Jesús Lizano. Se ha mantenido sin editar hasta este momento, por el escalofrío poético que sentí después de los atentados del 11 de Septiembre del 2.001.)
-Joseba Ayensa (Poeta-cantor.)- 


Poema extraido del blog http://joseba-ayensa.blogspot.com.es/


viernes, 14 de junio de 2013

EL AIRE HUELE A HUMO - JOSÉ AGUSTÍN GOYTISOLO

Mark Rothko
¿Qué hará con la memoria
de esta noche tan clara
cuando todo termine?
¿Qué hacer si cae la sed
sabiendo que está lejos
la fuente en que bebía?

¿Qué hará de este deseo
de terminar mil veces
por volver a encontrarle?

¿Qué hacer cuando un mal aire
de tristeza la envuelva
igual que un maleficio?

¿Qué hará bajo el otoño
si el aire huele a humo
y a pólvora y a besos?

¿Qué hacer?¿Qué hará? 
preguntas a un azar que ya tiene
las suertes repartidas.



*.- Espero que os guste pues me parece una bella poesía que transmite sentimientos y frustraciones. Se la dedicó a su amigo Gabriel Celaya. 


jueves, 13 de junio de 2013

ESTUDIO DEL DESNUDO SEGÚN SARAMAGO



Esa línea que nace de tus hombros,
Que se prolonga en brazos, después mano,
Esos círculos tangentes, geminados,
Cuyo centro en cono se resuelve,
Agudamente erguidos hacia los labios
Que ansiosos de los tuyos se desprenden.

Esas dos parábolas que te encierran
En el quebrar ondulado de cintura,
Las calipigias cicloides superpuestas
Al trazo de las columnas invertidas:
Tibios muslos de líneas envolventes,
Torneada espiral que no se extingue.

Esa curva tan suave que dibuja
Sobre tu vientre un arco reposado,
Ese triángulo oscuro que fulgura,
Camino y sello de la puerta de tu cuerpo,
Donde  el estudio que de desnudo hago
Se transforma en cuadro terminado.

José Saramago